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EL VIOLIN EN EL TANGO- 5 VIOLINISTAS PARA QUE LAS CUERDAS ENLOQUEZCAN

violinistas tangueros 31 julio 2021

Acá un repaso por cinco violinistas fundamentales en nuestra historia

 

MARIO ABRAMOVICH

Desde que tenía 6 años estudió la ejecución del violín con Martín Llorca y posteriormente ganó un concurso e ingresó como violinista en el Teatro Colón. En 1943 comenzó su relación con el tango. Trabajó como primer violín con Osvaldo Fresedo, Miguel Caló y Argentino Galván, integró durante 23 años la orquesta de Héctor Varela y realizó grabaciones con Juan D’Arienzo y Aníbal Troilo. «Llegué a estar en doce orquestas al mismo tiempo, pero a los 40 años estaba con el esqueleto a la miseria. Un día me cansé y me retiré del Colón: yo quería viajar, y me di el gusto.»

Cuando Luis Stazo y José Libertella fundaron el 23 de abril de 1973 el conjunto Sexteto Mayor, por propuesta de Fernando Suárez Paz se incorporó al mismo como violinista desde su inicio en momentos en que ninguno de sus integrantes imaginara siquiera la larga y exitosa trayectoria que tendría el conjunto. Abramovich rememoró:
«Yo fui con la condición de no tocar solos de violín. Pero la primera noche me pusieron cuatro solos, uno más difícil que otro. Como me las vi feas, en la mitad de un tango guardé el violín y me fui a la calle. Estábamos en «La casa de Carlos Gardel»; el Negro Suárez salió y me convenció de volver. Pero a los dos días se fue y me dejó solo, ¡Solo! Encima tenía que aprender todo un repertorio nuevo: yo estaba como loco. Julio Jorge Nelson (el presentador) me consolaba…».
El conjunto debutó en «La Casa de Carlos Gardel» y realizó presentaciones en otros escenarios menores. Acompañaban a la cantante Gloria Díaz, y ella los llevó a Canal 9. Más adelante trabajaron en los mejores lugares porteños, como Caño 14, El Viejo Almacén y Casablanca. Cuidaban los aspectos empresarios y, por ejemplo, compraban sus propios discos para distribuirlos en las radios del interior del país.

Tuvieron sus dificultades iniciales, y así cuenta Abramovich:

Hasta que nos llamaron de Caño 14, pero el día anterior viajamos a Río Turbio por una función. Era un viaje en avión hasta Río Gallegos y después, 300 kilómetros de tierra. Al otro día era el debut en Caño 14 y no podíamos perder el avión: había que hacer los 300 kilómetros de tierra y el chofer andaba borracho por algún lado. Lo encontramos y lo obligamos a manejar: se iba quedando dormido y le pegábamos con el arco en la cabeza. Cada 50 kilómetros quería tomar algo: pedía cerveza y nosotros se la cambiábamos por café. Tomamos el avión casi por la cola, llegamos roñosos y, así como estábamos, fuimos a Caño 14. Así empezó el Sexteto Mayor en el centro. Fue toda una lucha hasta que pudimos empezar a sobrevivir.»

Inicialmente la formación tenía el mismo formato que el conjunto de los años ’20 de Julio De Caro que comenzó una nueva etapa del tango: dos bandoneones, dos violines, piano y contrabajo. En 1992 cuando empezaron con el espectáculo “Tango Pasión” mantuvieron la misma estructura del sexteto pero agregaron como artistas invitados dos bandoneones, dos violines, guitarra, dos pianos, además de cantantes y bailarines.

En 1981 comenzó el gran cambio, cuando Tomás Barna convocó al conjunto para inaugurar la tanguería parisina Trottoirs de Buenos Aires. En ese lugar los vio Claudio Segovia, y los convocó para el espectáculo Tango Argentino que estaba creando junto con Héctor Orezzoli. Fueron a París por una semana pero continuaron presentándolo nueve años porque fue un rotundo éxito.

Con música del Sexteto y otras figuras como el dúo Salgán-De Lío; más cantores como Raúl Lavié, Roberto Goyeneche, Elba Berón, Alba Solís, Jovita Luna o María Graña, y bailarines como Juan Carlos Copes y María Nieves, Mayoral y Elsa María, Gloria y Eduardo o Virulazo y Elvira, Tango Argentino fue un éxito inesperado tanto en París como en Broadway, que luego continuaron con actuaciones propias o como parte del show Tango Pasión.

 

El Sexteto Mayor realizó giras por el mundo entre diez y once meses por año, lo que lo ha llevado a ser considerado el conjunto de tango argentino más famoso del mundo.3​ Ha recibido numerosos premios y fue el primer conjunto argentino en ganar el Grammy Latino en 2003.

En su debut en «Trottoirs de Buenos Aires» estuvieron, entre otras figuras, de Julio Cortázar, Yves Montand y Paloma Picasso. A fines de octubre de 1985 alcanzaron consagración total con el espectáculo Tango Argentino en Broadway en el Teatro Mark Hellinger en una temporada que, prevista para seis semanas, se prolongó por seis meses. En los primeros días de 1993 estrenaron el espectáculo Tango Pasión en el Coconut Grave de Miami y a continuación actuación en Broadway para luego seguir en mayo con el espectáculo en el teatro Deutsches de Múnich. En 1996 realizaron una extensa gira por distintos países de Europa, incluyendo Finlandia, San Petersburgo, Moscú y Asia, en Hong Kong y Singapur, con un total de 264 funciones. En 1997 hubo otra extensa gira por Europa que incluyó Atenas, Salónica, Rodas y Estambul y por Asia en Taiwán y Japón, con un total de 237 funciones. En 2001 presentaron el espectáculo «De Gardel a Piazzolla en Santiago de Chile. En 2002 actuaron el la fiesta de casamiento de Máxima Zorreguieta con el príncipe heredero de Holanda y luego de una gira por Europa se presentaron en Beirut y a continuación en Estados Unidos. En 2003 realizaron un concierto de apertura en el conocido teatro Concertgebouw de Ámsterdam y actuaron en el Musichalle Theater de Hamburgo.

ANTONIO AGRI

Reconocido y fanático hincha de Rosario Central, Antonio Agri debutó en 1947 luego de estudiar violín con Dermidio Guastavino. Integró varias orquestas de música popular, entre ellas se destacó su participación en la Orquesta Típica de José Sala de la ciudad de Rosario. En noviembre de 1960 hizo presentaciones con el charanguista Jaime Torres y el bandoneonista Rodolfo Cholo Montironi. En 1961 creó el Quinteto de Arcos de Antonio Agri, que interpretó tango, pero con estilo de música de cámara.

Simultáneamente fue invitado por Astor Piazzolla para integrar su revolucionario Quinteto Nuevo Tango, junto a Jaime Gosis, Oscar López Ruiz y Kicho Díaz, acompañándolo en sus formaciones por casi quince años. En 1974 ingresó como violinista la Orquesta Sinfónica del Teatro Colón de Buenos Aires. En 1976 formó y dirigió el «Conjunto de Arcos Antonio Agri», integrado por los músicos de la orquesta del Teatro Colón. Luego formó la «Camerata Antonio Agri» interpretando piezas de Astor Piazzolla.

En París, integró el Mosalini-Agri Tango Quinteto, con Juan José Mosalini (bandoneón), Osvaldo Caló (piano), Leonardo Sánchez (guitarra) y Roberto Tormo (contrabajo). Grabó con la Orquesta Filarmónica de Londres y con el violonchelista chino Yo Yo Ma, en el notable disco Soul of tango (alma de tango), y se presentó junto al guitarrista Paco de Lucía.

Integró en la década del 90 el Nuevo Quinteto Real y realizó grabaciones junto al bandoneonista argentino Leopoldo Federico

 

FLORINDO SASSONE

Hijo de Carlos María y Luisa Cosso de Sassone, y heredero de los estilos de Carlos Di Sarli y Osvaldo Fresedo, Florindo Sassone, tuvo una destacada trayectoria en la década del ’30 pero sin fortuna publicitaria y sin llegar al disco. A partir de su reaparición a mediados e 1946 marcó el comienzo de su exitosa carrera.

Luego de recibirse de profesor de violín, debuta profesionalmente en un conjunto que dirigía Antonio Polito que actuaba en Radio Belgrano. Al año siguiente pega el gran salto y pasa a ser violinista en la orquesta de Roberto Firpo.

En 1935, formó su primer orquesta, debutó el 1 de enero de 1936 en Radio Belgrano y actuó en el café El Nacional, llamado la Catedral del tango de la calle Corrientes y el cabaré Marabú ubicado en Maipú 359, con la voz de Alberto Amor, quien estaba debutando profesionalmente a los 19 años. Tiempo más tarde Sassone pasó a Radio El Mundo donde hizo un programa, todos los mediodías, con una gran orquesta que tenía percusión, arpa y otros exóticos instrumentos.1​

Empezó a grabar para la RCA Víctor en 1947, contando durante su permanencia en este sello con cantores como Jorge Casal, Ángel «Paya» Díaz, Roberto Chanel, Carlos Malbrán, Raúl Lavalle y Rodolfo Galé. En 1959, Sassone pasó a Odeon, con diferentes vocalistas donde los registros instrumentales fueron adquiriendo mayor presencia. A partir de 1971 rotó para varios sellos: Carmusic, País, Music Hall, Embassy y Microfón.

Cuando Casal quiso pasarse a la orquesta de Aníbal Troilo, Sassone apeló ante el Sindicato Argentino de Músicos porque su orquesta tenía firmado un contrato para realizar los bailes de Carnaval de 1950, por lo que Jorge Casal debió realizar esas actuaciones antes de su incorporación a la orquesta de Pichuco.2​

En 1960, Osvaldo De Santi dejó la orquesta de Alberto Mancione e ingresa a la de Florindo Sassone, realizando presentaciones por LR1 Radio El Mundo y Canales 7 y 11 ( Así canta Buenos Aires) de televisión. En esa década llegó a tener un programa, donde era la figura estelar.

En 1962, la orquesta contaba con un equipo de músicos excepcional: Osvaldo Requena en el piano; en la línea de bandoneones estaban Pastor Cores, Carlos Pazos, Jesús Méndez y Daniel Lomuto; en los violines, Roberto Guisado, Claudio González, Carlos Arnaiz, Domingo Mancuso, Juan Scafino y José Amatriali; con Enrique Marcheto en el contrabajo.

 

En 1966, viajó al Japón donde se presentó en las más importantes ciudades por espacio de varios meses. Para esa ocasión llevó como cantor a Mario Bustos. Seis años más tarde vuelve a ese país, esta vez con otra voz: Luciano Bianco.

En 1957 y 1971 puso música a la milonga Baldosa floja, con la colaboración de Julio Bocazzi, y al tango El último escalón, ambas con letra de Dante Gilardoni. Como compositor también le pertenecen: los tangos instrumentales: El relámpago, Cancha y junto a Mazzea, Rivera Sud, Bolívar y Chile, Tango caprichoso, Esquina gardeliana, entre otros. Por intermedio de la cantante litoraleña Ramona Galarza le presentaron a la cantante Zulema Robles con quien grabó el tango Madreselva el 28 de abril de 1970.4​

Colombia y Venezuela lo recibieron en 1975 y en Caracas, actuó junto a una delegación artística argentina. En esa oportunidad eran sus cantores: Oscar Macri y Rodolfo Lemos. Después una gira a Porto Alegre, en Brasil y a Asunción, capital del Paraguay.

En su discografía se observa de tanto en tanto a su Sexteto Don Florindo con el que recreaba composiciones al estilo de la Guarda Vieja.

Estuvo casado por varias décadas con su esposa de nombre María, y falleció en Buenos Aires el 31 de enero de 1982 a los 70 años de edad.

ENRIQUE MARIO FRANCINI

 

Comenzó su actividad profesional cuando se incorporó a la orquesta de Elhert que actuaba en un conocido programa de Radio Prieto conocido como las matinées de Juan Manuel, conjunto en el cual también participaban Héctor Stamponi y Armando Pontier, con los que luego formó un trío para actuar por Radio Argentina.

Pasó más adelante a integrar la orquesta de Miguel Caló en la que actuaban músicos como Osmar Maderna, Domingo Federico, Carlos Lazzari y Armando Pontier. En 1945 se unió a este último para formar la orquesta que bajo el rubro Francini-Pontier debutó el 1 de septiembre en la inauguración de la casa Tango Bar, de Corrientes al 1200, actuó durante diez años con gran éxito y dejó grabadas unas ciento veinte placas, treinta y cuatro de ellas instrumentales, comenzando por el registro del tango Margot realizado el 29 de enero de 1946.2​La orquesta de inspiración troileana ejecutaba un tango instrumentalmente evolucionado destacándose en los tangos Arrabal, La beba, Lo que vendrá, Pa’que se acuerden de mí, Para lucirse, Pichuco, Tigre viejo, A Zárate entre otros. A lo largo de esos diez años se alternaron como vocalistas Alberto Podestá, Raúl Berón, Roberto Rufino, Julio Sosa, Pablo Moreno, Roberto Florio, Héctor Montes y Luis Correa.

Posteriormente integró un dúo con Héctor Stamponi en tanto en forma paralela formó y dirigió su propia orquesta, que duró menos de un año y en la que cantaba Alberto Podestá, con la que grabó varios temas comenzando por La trilla, de Eduardo Arolas, y Petit Salón, de Vicente Demarco con letra de Silvio Marinucci, el 3 de noviembre de 1955, para la discográfica RCA-Víctor. En su repertorio se destacaron su gran creación Tema otoñal y sus solos en Inspiración y Sensiblero.

En 1954 participó en un homenaje a la memoria de Juan Carlos Cobián en un quinteto de primeras figuras con Aníbal Troilo en bandoneón, Roberto Grela en guitarra, Kicho Díaz en contrabajo y Horacio Salgán en piano.

Poco después integró el Octeto Buenos Aires, con los bandoneones de Astor Piazzolla y Roberto Pansera, el violín de Hugo Baralis, el violoncelo de José Bragato, el bajo de Aldo Nicolini, la guitarra de Horacio Malvicino y el piano de Atilio Stampone a los que a veces a agregaban colaboraciones de Elvino Vardaro y de Leopoldo Federico.3​

Luego formó el Quinteto Real con Horacio Salgán, Pedro Laurenz y Ubaldo de Lío. Integró también una orquesta con Elvino Vardaro, Los Astros del Tango, concebida principalmente para grabar temas de grandes compositores con arreglos Argentino Galván. Otro conjunto en que participó fue Los Violines de Oro del Tango en el que, al igual que el anterior, predominaban las cuerdas.

En 1963 integró La Orquesta de las Estrellas, en la cual con la dirección de Miguel Caló, participaban el pianista Orlando Trípodi además de Armando Pontier, Domingo Federico, Alberto Podestá y Raúl Berón.

 

En 1970 formó un sexteto en el que participaba el bandoneonista Néstor Marconi, a cargo de los arreglos, actuando con gran éxito en Caño 14 y en televisión y grabando una larga duración.

En 1973 reconstituye la orquesta con Pontier y hacen una gira por Japón, con la cantante Alba Solís. En 1977 hace una nueva gira por aquel país, que dura tres meses, integrando un importante espectáculo con más de veinte músicos y parejas de baile. A su retorno organizó una orquesta sinfónica que realizó el espectáculo Tangos por el mundo en el Teatro Presidente Alvear de la avenida Corrientes.

Al decir del poeta Horacio Ferrer:
Fue parte del movimiento renovador que encabezaron Galván, Piazzolla, Troilo y Salgán y en el que alternó lucidamente como ejecutante, como director y como compositor. Número uno, juntamente con Simón Bajour, entre los cultores del virtuosismo violinístico en el tango, surgió al plano profesional entre los valores más auténticos de la Generación del Cuarenta (…) Violín de llamativa seguridad, vibrato medio, depurado e inconfundible sonido y prodigiosa mano izquierda, se ha caracterizado, además, por una personal manera de dividir la frase musical.4​
Era un músico muy estudioso que llegó a ser maestro de armonía y composición y en forma paralela a su actividad tanguera integró desde 1958 hasta su fallecimiento la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires como primer violín. Ha estado también vinculado a las actividades societarias y gremiales de SADAIC.

Como compositor se destacan su milonga Azabache, los tangos Mañana iré temprano, La vi llegar, Junto a tu corazón, Inquietud, Ese muchacho Troilo, Tema otoñal, Óyeme, La canción Inolvidable, Triste flor de fango, Princesa del fango, Me lo dice el corazón, Camuflaye y Delirio así como los valses Bajo un cielo de estrellas y Pedacito de cielo. Como ejecutante se recuerdan en especial las versiones en la orquesta de Miguel Caló para el sello Odeón de Mañana iré temprano y Sans Souci, en la de Francini-Pontier para el sello Víctor, Delirio, Pecado y A los amigos; con el Octeto Buenos Aires para discos Allegro y Disc-Jockey, Mi refugio, Tema otoñal y Marrón y azul, con Los Astros del Tango para la marca Music-Hall, Milonguita, Copacabana y Tiernamente, con el Quinteto Real para la discográfica Columbia, Organito de la tarde, El arranque y Ya no cantas chingolo

Falleció de un ataque cardíaco el 27 de agosto de 1978 en pleno escenario de la tanguería Caño 14 donde estaba actuando.

 

ELVINO BARDARO

Su nombre proviene del conde Elvino, protagonista de la ópera La sonnambula de Vincenzo Bellini, que le eligió su padre que era amante de la música lírica. Su familia vivía en el barrio del Abasto y su hermana mayor Margarita estudiaba piano. Comenzó a estudiar música a los cuatro años a pesar de que un año antes a raíz de un accidente había perdido la primera falange del pulgar de su mano derecha. Sus maestros fueron Fioravanti Brugni, el concertista belga George Baré y el violinista Doro Gorgatti. El 10 de julio de 1919 debutó con un recital de violín en el Salón La Argentina, de la calle Rodríguez Peña 361, el mismo que estuvo íntimamente vinculado al tango al punto de ser inmortalizado en Te espero en Rodríguez Peña el tango que en 1946 compuso Héctor Varela con letra de Carlos Waiss. Aquel recital de Vardaro, sin embargo, estuvo referido a obras clásicas de Mendelsshon, Bach, Tchaicovsky, etc.

Comenzó muy joven a trabajar en cines acompañando con su instrumento a las películas mudas que se exhibían, y en ese quehacer conoció a los pianistas Rodolfo Biagi y Luis Visca que tocaban con él.

Sus comienzos en orquestas de tango
En 1922 se incorporó a la orquesta dirigida por Juan Maglio «Pacho» y cuando se separa de la misma pasa a tocar en el conjunto de la bandoneonista Paquita Bernardo. En 1923 ingresa a la orquesta de Roberto Firpo y comparte la línea de violines con Octavio Scaglione y Cayetano Puglisi que con el tiempo se convertiría en su mejor amigo.

En 1926 Pedro Maffia se separó de Julio De Caro y formó su propio conjunto integrado por Osvaldo Pugliese al piano, Pedro Maffia y Alfredo De Franco en bandoneón, Elvino Vardaro y Emilio Puglisi en violín y Francisco De Lorenzo en contrabajo. De ese año es su primera obra: el tango Grito del alma.

También en 1926 Vardaro fue contratado por la grabadora Victor e interviene en todos los conjuntos formados por la misma, tales como la Orquesta Típica Victor, la Orquesta Victor Popular, la Orquesta Típica Porteña, Orquesta Los Provincianos, también en las formaciones de: Juan Guido, Luis Petrucelli, Eduardo Pereyra y Adolfo Carabelli y en el Trío Victor, primero con el pianista Eduardo Pereyra y el bandoneonista Ciriaco Ortiz y luego con los guitarristas Oscar Alemán y Gastón Bueno Lobo.

Sus propios conjuntos
En 1929 se unió a Osvaldo Pugliese y bajo el rubro Vardaro-Pugliese codirigieron un sexteto que se mantuvo hasta 1931. Luego organizó un sexteto con Aníbal Troilo y Jorge Argentino Fernández, en bandoneón, Hugo Baralis y el propio Vardaro en violín, Pedro Caracciolo, en contrabajo y José Pascual, quien también hacía los arreglos, en piano, que debutó el 1* de abril de 1933 en el café «Germinal». En 1935 se incorporó al conjunto un bandoneón más a cargo de Eduardo Marino y en 1937 las exigencias radiales hicieron que se ampliara a trece integrantes. Los vocalistas fueron: Francisco Alfredo Marino, Carlos Lafuente, Guillermo Arbós y Nelly de la Vega. Este conjunto actuó en cafés, radios y cabarés en Buenos Aires y también en Montevideo, donde hizo exitosas temporadas en el Tupí Nambá. En 1936 fue elegido el mejor violinista de tango en una encuesta auspiciada por la revista Sintonía.

En 1938 estuvo asociado durante un año con Lucio Demare en un conjunto en el cual el vocalista era Juan Carlos Miranda y que tenía la peculiaridad de contar con dos pianos. Luego de un retiro en Córdoba reapareció en 1941 dirigiendo la orquesta de jazz Brighton Jazz con la cual actuó en Radio El Mundo, confiterías y cabarés y grabó un disco con dos temas, uno de los cuales Violinomanía, compuesto por Argentino Galván, estaba dedicado a Vardaro e inspirado en su virtuosismo.

 

Durante algunos años alternó su trabajo en la orquesta de Joaquín Do Reyes con actuaciones en Radio El Mundo.

En los ’40 y los ’50 tuvo actuación con diversas orquestas: las de Adolfo Pérez «Pocholo», de Osvaldo Fresedo, de Joaquín do Reyes, de Fulvio Salamanca.

En 1944 actuó en Montevideo con orquesta propia y los cantores Alberto Montiel y Héctor Scelza. En 1950 volvió a integrar la orquesta de Joaquín do Reyes y en 1953 a propuesta de Martín Darré, que era director del sello Columbia, formó una orquesta con su nombre y grabó los tangos Pico de oro, de Juan Carlos Cobián y El cuatrero de Agustín Bardi. Los arreglos los hizo Héctor María Artola, y entre los músicos estaban el bandoneonista Antonio Marchese, el pianista César Zagnoli y el contrabajista Alfredo Sciarreta.

Años finales
Entre 1955 y 1961, integró la orquesta de cuerdas y el quinteto de Astor Piazzolla, alternando con la orquesta de Carlos Di Sarli, en los tres años finales de la misma. En sus últimos años estaba radicado en Argüello, una localidad vecina a la ciudad de Córdoba, actuando en la orquesta sinfónica de esa provincia hasta su muerte ocurrida el 5 de agosto de 1971.

Valoración
Fue un excelente violinista que tenía el absoluto dominio del instrumento y de los recursos de ejecución. Conocía acabadamente los secretos del violín y poseía impecable destreza en el manejo del arco y una dúctil mano izquierda que le permitía llegar a las notas más agudas con naturalidad. Su contribución en la ejecución no pasaba inadvertida a pesar de no haber buscado nunca su lucimiento personal.

Fuente: Wikipedia

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